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En las orillas del Sarela

Lugar con encanto cercano al curso del río y a un paso de la capital gallega.

Esta vivienda de apariencia externa tradicional se ha remozado para convertirse en un hogar moderno y acogedor. Para ello el arquitecto Alfredo Varela puso hace algo más de un año todo su empeño en recuperar aquellas partes nobles del edificio y poner en valor un elemento tan típico de nuestra arquitectura como es la piedra. Se preservó ahí donde fue posible, dejando al aire sillares robustos en combinación con paredes blancas y notas de color en la decoración.

Es una vivienda de pequeñas dimensiones, en total algo más de 120 metros cuadrados, pero tremendamente funcional. El arquitecto dotó a unos espacios hasta entonces muy sombríos y faltos de comunicación de verdadera
comodidad. Se jugó con las techumbres a diferentes alturas y con la introducción de luces indirectas para que se percibiera una mayor profundidad. Asimismo, se abrió la casa a las expectativas de los propietarios y se empleó un lenguaje moderno únicamente en los detalles, permitiendo que la esencia de una casa antigua permaneciera casi inalterada.

Destaca el empleo en la carpintería de una madera hoy tan gallega y versátil como el eucalipto. A todo ello hay que sumarle un mobiliario de gran colorido, visible en alfombras y butacas en rojos fuertes o baños con alegres pinceladas de cromatismo. La firma de decoración Oikos fue la encargada de pertrechar la casa de estos vivos elementos que acrecientan más la sensación de hogar y de confort.

Otra estancia dotada de gran personalidad la encontramos en la cocina, de superficie que fusiona la apariencia fría y perdurable del acero inoxidable con el calor de una clara madera de arce. Aquí son las paredes y
una mesa de cristal en color verde manzana y algún cuadro los elementos que le aportan algo de colorido a una zona pensada para ser práctica. Dicha cocina ha sido creada por la firma compostelana Santiago Interiores Santos.

La vivienda también dispone de una pequeña finca en su parte posterior en la que se ha dispuesto una zona de galería para disfrutar del exterior. La piedra recobra todo su esplendor en rincones elegidos como el comedor. Aquí, una antigua lareira ha sido conservada para alojar sorprendentemente una chimenea bajo la que también se esconde un calentador. Las tecnologías respetuosas con el medio ambiente fueron tenidas en cuenta con la colocación de placas solares.

Ver en mapa

Texto y Fotos: José Luis M & Nacho Blanco

Referencias
  1. Vista parcial de la finca desde la galería
  2. Cocina funcional de madera y acero
  3. Cocina de madera y acero (otra perspectiva)
Descarga adicional
  1. Descargar artículo La Voz de Galicia
Las premisas: En un lugar con encanto cercano al río topamos con esta pequeña vivienda que conserva gran parte de su estructura antigua en piedra.

Imágenes